Historia
De cómo una simple picada cambia tu
vida
El ahogo me despertó deseando respirar
y aturdida con el dolor de cabeza, el mismo con el que me acosté, me
hicieron llegar a la conclusión de que era momento de acudir
nuevamente al médico.
Durante cinco meses estuve tratando de
convencerme de que pronto pasaría. Ya había escuchado que algunos
pasaban hasta dos años con “las secuelas” del virus del
Chikungunya, pero mi franco deterioro iba en ascenso y era
insoportable.
Aunque me quejé una que otra vez de la
inflamación de las manos traté de seguir con las labores
domésticas, pero luego se agrietaban y escamaban haciendo imposible
asir nada, y las cosas más simples (Como escribir en mi blog,
comer y hasta bañarme) eran tormentosas por el dolor, el dolor de
cabeza y de ojos todos los días, me ardía y picaba la piel, se
inflamaron mis venas, empecé a debilitarme, luego se unió el
insomnio, mi rostro comenzó a escamarse tambien, me tuve que cortar
el cabello porque peinarme era imposible, éste se resecó y empezó
a caer. Pero dentro de todos mis dolores, la depresión e impotencia
me derrumbaron.
Muchas mañanas, luego de preparar el
desayuno, el cual realizaba con mucho esfuerzo y algo de ayuda, y
luego de despedir a mi esposo e hijo para su trabajo y escuela me
acostaba a llorar. Leía las noticias y lloraba. Culpé a la crisis y
situación del país por mi depresión y por mi enfermedad. Y es que,
desde cuándo se habían erradicado tantas enfermedades y ahora yo,
sufriendo de una que nunca había existido en Venezuela.
Describir lo que sentía no era fácil,
y hoy lo sigue siendo, más al saber que muchos han muerto porque al
igual que yo, fueron mal diagnósticados.
La culpa es de la Garrapata
Una mañana del
mes de febrero del 2017 desperté con picazón en el abdomen, tenía
una erupción extraña, muchas pepitas pequeñas y casí unidas, que
al rascarme se fueron formando en bultos grandes y rojos, como de
picada infectada, a los minutos comenzó el dolor de cabeza. Lo que
pensé era que me había intoxicado porque el día anterior había
comido pernil, y me dije que tal vez, siendo más vegetariana que
otra cosa, me habia caido muy pesada la carne y esa era la reacción.
La erupción duró
casi dos semanas y durante éste tiempo escuché multiples
posibilidades de quienes sabían de mi afección “Eso es sarna,
báñate con azufre”, “Eso es alergia producida por las quemas”,
“Eso es una picada infectada producto de tanta contaminación”, Y
yo sólo pensaba ya pasará mientras me coloque alcohol. Me extrañaba
si, el incesante dolor de cabeza que se parecía mucho al del dengue,
así que tomé de vez en cuando acetaminofen, asegurándome no acabar
con la caja ya que el medicamento es dificil conseguirlo y pensé si,
es un virus. Empezó mi insomnio y con él largas horas de desvelo
junto al dolor de cabeza, leve pero interminable, levantarme era un
martirio, sentía que no tenía fuerzas y se las atribuí a mis horas
de desvelo.
Golpes de calor y
una sed insaciable se unieron a mi insomnio. La erupción ya había
desaparecido pero dejó marcas y de vez en cuando una comezón me
invadía el cuerpo. Y de repente, una mañana ya no pude levantarme,
me quise apoyar para levantarme de la cama y AYYY el dolor era
terrible, mis manos estaban tan rojas que parecían haber sido
picadas por algo, todo me dolía, desde la cabeza hasta las piernas.
Era el viernes antes de Semana Santa y le dije a mi esposo “Llévame
para el médico por favor”, él me miró y me preguntó si tan mal
me sentía, le dije casi llorando ya no aguanto.
En la consulta
obvio recibí un regaño, una por haber esperado tanto para acudir y
sobre todo, por la brillante idea de ser horas antes de un puente tan
largo. Le expliqué con detelle desde la erupción y hasta le mostré
las fotos que me tomé del abdomen. Me dijo “eso es Chikungunya”
y viéndome tan adolorida, casi doblada e intocable, me dió una
orden para que fuera internada en la clínica.
Reposé días
tratando de reponerme, hasta que escuché nuevamente los consejos y
reclamos. Algunos me dijeron que era una cobarde porque conocían a
personas con Chikungunya que trabajaban y ni se quejaban, que había
que hacer ejercicios para recuperarse más rápido y por otro lado
veía a mi esposo haciéndolo todo, enojado y cansado llegaba del
trabajo, estresado de las malas noticias, de la inflación, de las
muertes en Venezuela, de buscar y llevar al niño, de hacer compras,
y yo, sintiéndome tan inútil, indefensa y cansada, tomé más de
una vez fuerzas y como podía cocinaba para él y mis hijos, para
luego acostarme con un dolor mayor al de que me había levantado.
La depresión se
mudó a nuestra cama y no podía permitirlo. Una mañana abrí los
ojos y lo ví ahí despierto, mirándome y me dijo mi esposo: “Ya
no puedo más!”. Como pude me levanté y sonreí. Sonreí para él
muchas mañanas y luego lloraba hasta que me sentía ahogada cuando
se iba a trabajar. Así lo acompañé a hacer compras, así caminé a
hacer diligencias y así lo abracé, adolorida y débil por sus
atenciones. Volvía a mis redes para tratar de no pensar en más nada
que el dolor, Imposible!, Toda mi Venezuela también me dolía, el
remedio que busacaba es peor.
Gracias a las insistencias de muchos
amigos y familiares por las redes, por tercera vez decidí ir al
médico. Me habían recomendado al Dr. Guevara y tenían razón.
Apenas me vió en el pasillo adolorida, sin haber ingresado a su
consultorio, me dijo: “Vaya a este laboratorio veterinario y hágase
este examen, le aseguro, sin temor a equivocarme que eso es, Tiene
mascotas?” Si, le dije y me contestó “Bingo”, “Perdón?”,
le dije, y me aseguró “Usted debe tener Ehrlichiasis”.
Estando en la clínica veterinaria de
pronto recordé haber visto una nota al respecto por lo que al ser mi
turno empecé a interrogar al laboratorista, la respuesta fué
sorprendente: “De cada 10 muestras 9 dan positivo para e. canis”.
Mi respuesta espóntanea fue, pero si mis mascotas están siempre en
casa, las baño, su patio está limpio, aseo todo con creolina, ellas
no tienen garrapatas. Y me contestó “Yo también la tuve”. Me
dije, "Si él como trabajador de una veterinaria se enfermó, qué
queda de mí!?" Fueron los 10 minutos más esperados entre cinco meses
de dolor y el resultado “Positivo”
Del asombro pasé al sosiego, al fin
tendría la cura ante noches y días de dolor, y la culpa de todo fue
una garrapata.
Ehrlichiosis humana
Aunque
inicialmente se dio a conocer la enfermedad de la garrapata en los
Estados Unidos en perros, en 1.986 se conoce del primer caso en
humanos y los científicos describieron la enfermedad por primera vez
en 1.990, según la Biblioteca Nacional de Medicina de los E.E.U.U.
Hasta ese momento dos tipos de enfermedad se conocían por esta
bacteria en humanos, siendo la más reconocida la enfermedad de Lyme.
Recientemente en el 2.013, en la ciudad de Nueva Jersey un
laboratorio encontró una bacteria parecida a la de Lyme a la que
denominaron Borrelia Miyamotoi. Actualmente en norteamérica se
hablan de más de 14 enfermedades derivadas de la picadura de
“Garrapata de patas negras”. Llegando a la conclusión de que las
personas pueden llegar a infectarse con más de una enfermedad
transmitida por la garrapata de forma simultánea.
En Venezuela,
específicamente en febrero de 1.982 se realizaron estudios en el
Laboratorio de Patología Clínica de la Facultad de Ciencias
Veterinarias de la Universidad del Zulia, en Maracaibo hasta el año
1987, con un registro de 55 casos de Ehrlichia Canis en perros. Sin
embargo, en la actualidad, no hay registros sanitarios, reportes de
salud, ni estudios que indiquen la cantidad de personas afectadas en
nuestro país, desde su estudio en el Zulia hasta ahora.
Algunas fechas
coinciden de que fue en 1.994 cuando a través de un estudio
universitario se estudió y analizó a personas afectadas por este
patógeno, el cual es inoculado a través de la picada de una
garrapata afectada.
Aunque es una
enfermedad que afecta sobre todo a perros, los gatos y los humanos la
pueden padecer. Los estudios sugieren que para que la garrapata
afectada transmita el patógeno debe pasar de 24 a 48 horas picando a
su portador para causar la enfermedad. El periodo de incubación de
la Ehrlichia es de una a tres semanas.
Los síntomas en
humanos son parecidos a la influenza, dengue o chikungunya. Entre
ellos tenemos:
Escalofrios,
fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, nauseas, erupciones,
dificultad para respirar, hinchazón, depresión, movimientos
descoordinados, por eso, sin el examen adecuado es dificil
diagnosticarla.
A
esta enfermedad se le denomina Ehrlichiasis y
tiene varias fases, la primera que es la aguda, luego viene la fase
subclínica y por último, la fase clínica, la cual, si no es
diagnosticada a tiempo se transforma en terminal por ser muy difícil
controlarla. Por esta razón es imperativo comenzar el tratamiento
cuanto antes, ya que la infección puede causar: coma, daño renal,
daño pulmonar y convulsiones por daño a otros órganos. Su
tratamiento es único, antibiótico.
Como medida
preventiva es importante que todos los integrantes del núcleo
familiar se realicen el examen, incluyendo las mascotas. Eliminar
las garrapatas mediante fumigaciones si hay invasión, así como
evitar áreas comunes para mascotas y mantener la grama (el césped) recortada
para reducir el riesgo de contaminación es importante.
Para los
venezolanos tal vez parezca una pesadilla interminable, más si
consideramos que últimamente han vuelto a reproducirse enfermedades
que habían sido erradicadas. Hablar de sarna es y siempre ha sido
considerado un tabú, ahora imagínense lo que representa admitir y
decir “Me picó una garrapata”. Lo que debemos entender muchos es
que, nadie está exento de ser picado y no representa para nada algo
que sólo esté indicado para zonas rurales o populares. Muy por el
contrario, cada vez son más los casos en zonas urbanas y con
mascotas sumamente cuidadas.
La gran desventaja
es la situación político económica que tenemos en Venezuela y lo
que representa, considerando que las medidas sanitarias han
disminuido, los medicamentos no se consiguen y artículos de limpieza
y fumigación desaparecieron. Ni hablar de los grandes centros de
estudios que una vez fueron envidia de Latinoamerica como lo fue en
su momento el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas el
cual estoy segura, de haber seguido funcionando como antes, ya
hubiera descubierto una cura o vacuna contra el E. Canis.
La Ehrlichia es
ahora un problema de salud pública. Más si consideramos el hecho que
9 de cada 10 personas que se realizan la prueba diariamente están
saliendo positivos. El E.Canis es un Lyme tropicalizado, con serios
efectos y consecuencias, de no ser detectado a tiempo y sin registros
para sus estudios y análisis podría alcanzar proporciones considerables, con la lógica repercusión en la salud de los ciudadanos.
Esto debe saberse, cuenta con mi apoyo para la campaña informativa. Gracias Waleska!
ResponderBorrarAquí hay un gran médico a base de hierbas que me curó de la hepatitis B. Su nombre es Dr. Imoloa. Sufrí hepatitis B durante 11 años, estaba muy débil con dolores en todo el cuerpo, mi estómago estaba hinchado y apenas podía comer. Y un día mi hermano vino con un medicamento a base de hierbas del doctor Imoloa y me pidió que bebiera y bebí, por lo tanto no había esperanza, y he aquí que después de 2 semanas de tomar el medicamento, comencé a sentir alivio, mi estómago hinchado comenzó a encogerse y el Los dolores se habían ido. Me normalicé después de completar la medicación, fui al hospital y me dieron un resultado negativo, lo que significa que estoy curado. También puede curar las siguientes enfermedades con su medicina herbal: lupus, fiebre del heno, sarampión, tos seca, diabetes ABC, diabetes, úlcera bucal, cáncer de boca, enfermedad de la sal biliar, deficiencia foliar, diarrea, inflamación del hígado / riñón, ojo cáncer, enfermedad de cáncer de piel, malaria, enfermedad renal crónica, presión arterial alta, intoxicación alimentaria, enfermedad de Parkinson, cáncer de intestino, cáncer de hueso, tumores cerebrales, asma, artritis, epilepsia, fibrosis quística, enfermedad de Lyme, dolores musculares, cólera, fatiga, dolores musculares, dificultad para respirar, enfermedad de alzhemer, artritis reumatoide, trastornos de ansiedad, dolor de espalda, enfermedad de Crohn, insuficiencia renal crónica, leucemia mieloide aguda, pancreatitis aguda, enfermedad inflamatoria crónica de las articulaciones, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad de Addison, acné de espalda, cáncer de mama , bronquitis alérgica, enfermedad de Celia, enfermedad de bulimia, enfermedad cardíaca congénita, cirrosis, espectro de alcoholismo fetal, estreñimiento, infección micótica de las uñas, fabromialgia (hechizo de amor) y muchos más. Él es un gran hombre herbolario. Póngase en contacto con él por correo electrónico; drimolaherbalmademedicine@gmail.com. También puedes contactarlo en whatssap- +2347081986098.
ResponderBorrarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
BorrarGracias por el Consejo y las indicaciones. Ya estoy curada pues hice el tratamiento que me indicó el Dr. Y si, hay remedios totalmente naturales que curan muchas enfermedades. Algo que aprendí es en apoyarme primero en el Dr. Para determinar con exactitud qué lo afecta realmente a uno antes de suponer o dejarse llevar por opiniones de terceros. Ya después llegan los remedios alternativos que ayudarán a mejorar.
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